Hola querido inversionista Dominicano que buscas informarte!
Hoy estoy muy feliz y agradecida de poder tener este espacio para brindarte mis reflexiones y aprendizajes del maravilloso mundo inmobiliario de la República Dominicana.
Como arquitecta, cuando analizo un plano, no me detengo solo en la estética de la fachada; reviso la ubicación, la estructura, las instalaciones y la viabilidad técnica. Con los préstamos hipotecarios ocurre exactamente lo mismo. Muchos inversores, especialmente quienes están en la diáspora, se paralizan buscando "la tasa más baja" del mercado, sin entender que un préstamo no es un gasto, sino una estructura financiera que debe estar bien calculada.
Aquí te comparto mi visión desde el criterio técnico sobre cómo dejar de temerle a la deuda y empezar a usarla a tu favor.
1. El mito de la "Tasa más baja": Mira los costos ocultos
Esta pregunta la recibo a diario: "Yanilsa, ¿cuál es el banco que tiene la tasa más bajita?". El error común es elegir un préstamo como quien compra una oferta rápida en un supermercado, fijándose solo en el número del anuncio.
Observación técnica: La tasa por sí sola no dice toda la verdad. He visto casos donde una tasa de lanzamiento atractiva viene acompañada de un seguro de vida sumamente costoso o una revisión al alza a los 6 meses.
Marco Profesional: Como profesional que evalúa riesgos, te digo: una tasa un poco más alta, pero con un seguro económico y mayor estabilidad en el tiempo, suele ser mucho más barata al final del mes. No busques un número de marketing; busca estabilidad, estrategia y flexibilidad para abonar a capital. Si nos detenemos y realizamos varias proyecciones de amortizacion acompañada de estrategias de abono adicional, aunque sea mínimo, podemos observar como bajan los años del préstamo. La clave está en analizar correctamente y utilizar la deuda como palanca.
2. ¿Esperar a que bajen las tasas? El peligro del costo de oportunidad
Muchos dominicanos en el exterior me dicen: "Voy a esperar a que las tasas bajen para comprar". Parece una decisión prudente, pero en el mercado inmobiliario de la República Dominicana, esa espera puede ser tu pérdida más grande. Ya que la tasa de interés es variable y renegociable con el tiempo (o refinanciable), pero el precio de compra, especialmente en preventa o planos, es fijo.
Marco Profesional: Mientras esperas que la tasa baje un 2%, la propiedad que te gusta puede subir un 15% por plusvalía. Es matemáticamente mejor amarrar una tasa del 12% en una propiedad que hoy vale US$150,000, que esperar a una tasa del 9% cuando esa misma unidad ya cueste US$180,000. En bienes raíces, el tiempo fuera del mercado es más costoso que el interés del banco, comprobado.
3. El préstamo como herramienta, no como condena
Existe un miedo cultural, casi visceral, a estar "atado" a una deuda por 20 años. Se percibe el préstamo como una carga pesada que terminará costando "tres veces el costo de la propiedad". Esto sucede cuando el inversor se limita a pagar la cuota mínima mensual, dejando que el interés trabaje en su contra.
Marco Profesional: Para mis clientes que ganan en dólares o euros, el préstamo hipotecario es simplemente un puente. La clave no es el plazo, sino tu estrategia de abono a capital. Realizar aportes extraordinarios directo al capital te permite liquidar una deuda de 20 años en 7 u 8 años, osea reducir hasta 14 años!!!! . El banco pone las reglas de la cancha, pero tú decides cuánto tiempo te quedas jugando.
Reflexión
La claridad vende mejor que la presión. Un préstamo hipotecario bien estructurado es la base que sostiene tu patrimonio mientras este crece en valor. Mi objetivo no es que tomes cualquier préstamo, sino que elijas aquel que te permita dormir tranquilo mientras tu inversión trabaja para ti.
¿Tienes actualmente una propuesta bancaria sobre la mesa y te gustaría que la analicemos desde una perspectiva técnica y financiera?
Espero les sirvan mis reflexiones.
Hasta la próxima.
Un abrazo!
Arq. Yanilsa Henriquez

